viernes, 2 de octubre de 2015

LOS CENTROS Y SUS PARTES

LOS CENTROS Y SUS PARTES

SOBRE LOS CENTROS Y LAS PARTES DE LOS CENTROS

La recepción mecánica de las impresiones solo puede alimentar las partes mecánicas de los centros. (mente sensual)

Pero cuando las impresiones son recibidas, digamos, con una sensación de asombro o deleite, caen sobre las divisiones emocionales de los centros. (mente intermedia)
                              
Cuando son recibidas por una atención dirigida y un esfuerzo mental individual caen sobre las divisiones intelectuales. (mente interior)

Ahora bien, una impresión negativa ira a su lugar apropiado —a saber, las partes negativas de los' centros—.

Las impresiones recibidas de una persona por quien se tiene franca antipatía alimentaran la parte emocional negativa.

Esta entonces almacena energía y se descarga sobre cualquier persona por una causa nimia —es decir, uno se deja dominar por la violencia sin que haya razón alguna—.

La literatura negativa y los filmes de crímenes, violencia, odio, etc., si uno se identifica con ellos, alimentan la parte negativa del Centro Emocional y lo llenan de energía negativa.

Un libro negativo puede lograrlo —si se lee identificándose con el—.

Por eso es preciso aprender a recibir las impresiones mas conscientemente y no identificarse con las negativas.

Aprender a ser muy cuidadoso a este respecto.

Esta es una forma de Recuerdo de Si y la energía que se usa es extraída de las impresiones negativas.

Las gentes se imaginan, empero, que cuando están solas o nadie las está mirando les es licito entregarse a todos los pensamientos negativos que desean.

De este modo acrecientan el material destinado a las emociones negativas que, tarde o temprano, se expresaran violentamente atacando e hiriendo a otra persona.

Todas las emociones negativas desean herir, y en su fondo descansan ilimitadas formas de violencia.

El continuo hacer cargos a los otros almacena gran cantidad de materiales destinados a elaborar emociones negativas que si no pueden atacar a los otros se vuelven contra uno.

El único remedio es no ceder a las impresiones negativas —esto es, estar suficientemente despierto para impedir que esas impresiones vayan automáticamente a la parte negativa del Centro Emocional.

Hablo de las impresiones exteriores y también de las impresiones interiores que derivan principalmente del pensamiento o memoria o imaginación.

El obrar incontrolado de la imaginación suele alimentar a las emociones negativas.

Por eso siguen acumulándose indefinidamente.

Si se presta atención al propio estado interior no cuesta nada descubrir que uno se ha identificado dejando pasar una impresión negativa.

Creemos tener un buen filtro —que no deja pasar ningún germen infeccioso—.

Si, ¿pero se ha dado cuenta de ello? ¿Ha iniciado sobre sí esta parte del Trabajo? ¿O deja pasar todo sin que se filtre?

Ahora bien, ¿qué es lo que se entiende en la práctica de todo esto?

Hemos de comprender que las impresiones pueden caer en diferentes partes de los centros y que las impresiones de la vida exterior, de las gentes, etc., que vienen por la vía de los sentidos, pueden ser dirigidos y no necesitan caer en este doloroso lugar.
En realidad tenemos el poder, si lo desarrollamos, de realizar un esfuerzo consciente para que las impresiones caigan en nuevos lugares de nosotros.

Ahora bien, tenemos en nosotros muchos lugares nuevos escasamente usados.

Por dicha razón estudiaremos otra vez nuestro Ser desde el ángulo de los centros y de las partes de los centros.

Sera, pues, posible aprehender mejor de qué modo nuestro Ser, tal como es, se sitúa en los diferentes niveles —ya que algunas partes son más mecánicas y de este modo inferiores y algunas menos mecánicas y de este modo en un nivel más elevado.

Un hombre que vive completamente en las divisiones mecánicas de los centros (mente sensual) no pude mudar su Ser.

El primer paso estriba en observación de sí.

Esta nunca es mecánica —es decir, un hombre o una mujer no puede observarse a si mismo mecánicamente—.

El observarse a si mismo requiere una atención dirigida y la atención requiere conciencia de sí, o más bien, el acto de atención nos sitúa inmediatamente en las partes más conscientes de los centros. (mente interior)

Ocurre lo mismo con el Recuerdo de Si.

Nadie puede recordarse a si mismo mecánicamente.

El pleno Recuerdo de Si exige plena conciencia.

Sobre este particular Ouspensky dijo lo siguiente:

"Retornaremos otra vez al estudio de los centros y al estudio de la atención y al Recuerdo de Si que constituyen los únicos caminos que llevan a la comprensión.

Además de la división en dos partes, positiva y negativa, que, como hemos visto, no es la misma en los diferentes centros, cada uno de los 5 centros (Intelectual, Emocional, Motor, Instintivo y Sexual),se divide en 3 partes.

Estas 3 partes corresponden a las divisiones de los centros mismos.

La primera parte, la más externa, es 'mecánica', incluso los principios motores e instintivos; la segunda es 'emocional' o intermedia; y la tercera es 'intelectual'; la más interna.

El siguiente diagrama muestra la posición de las partes en el Centro Intelectual:

"El Centro está también dividido en una parte negativa y una parte positiva, y cada una de estas dos partes se divide en 3 partes, de modo que el Centro Intelectual consta en realidad de 6 partes.

Cada una de estas 6 partes se divide a su vez en 3 partes: mecánica, emocional e intelectual.

Me referiré luego a dichas partes, con la excepción de una sola parte, la parte mecánica del Centro Intelectual, sobre la cual hablare ahora.

El significado de la división de un centro en 3 partes es muy sencillo.

Una parte mecánica trabaja casi automáticamente: no requiere atención alguna.

Pero debido a esto no puede adaptarse a los cambios de eventos y prosigue trabajando en la misma forma en que comenzó, cuando las circunstancias han cambiado completamente.

En el Centro Intelectual la parte mecánica incluye en si misma todo el trabajo de registrar las memorias, las asociaciones y las impresiones.

Esto es todo lo que debería hacer normalmente —es decir, cuando las otras partes realizan su trabajo.

Nunca debería replicar a las preguntas dirigidas a la totalidad del centro, ni tampoco decidir cosa alguna, pero desdichadamente esta siempre pronta para la decisión y siempre contesta a toda suerte de preguntas de una manera estrecha y muy limitada, en frases hechas, en expresiones populacheras, en máximas de partido, etc.

Esta parte posee un nombre propio: es llamada 'aparato formatorio' o a veces 'centro formatorio', es la parte más externa del centro intelectual.

"Cabe la posibilidad de distinguir 3 partes en el aparato formatorio: la mecánica (puramente automática) como la repetición mecánica de algunas palabras oídas o leídas, la emocional (curiosidad, indiscreción, imaginación no dirigida), y la intelectual (astucia, maña, cautela).

Muchas personas, en particular las No 1, viven toda su vida únicamente con el 'aparato formatorio', sin tocar nunca las otras partes de su Centro Intelectual.

Para todas las necesidades inmediatas de la vida, para recibir las influencias 'A' y responder a ellas, el aparato formatorio es suficiente.

Son personas estereotipadas —poco menos que maquinas.

 "La parte emocional del Centro Intelectual consiste sobre todo en lo que es llamado la emoción intelectual —es decir, el deseo de conocer, el deseo de comprender, la satisfacción de conocer, la insatisfacción de no conocer, el placer de descubrir.

El trabajo de la parte emocional exige una plena atención, pero en esta parte del centro la atención no requiere esfuerzo alguno.

Es atraída y mantenida por el tema mismo.

La parte intelectual del Centro Intelectual incluye en si la capacidad de creación, de construcción, de invención y descubrimiento.

 No puede trabajar sin atención, pero la atención en esta parte del centro debe ser controlada y mantenida allí por la voluntad y el esfuerzo.

"Este es el punto principal en el estudio de las partes de los centros.

Si los contemplamos desde el punto de vista de la atención nos daremos cuenta en seguida en que partes de los centros estamos.

Sin atención, o con atención vaga, estamos en las partes mecánicas; con la atención atraída por un tópico de pensamiento o de consideración estamos en la parte emocional; y con la atención controlada y mantenida por la voluntad sobre dicho tópico estamos en la parte intelectual.

 Al mismo tiempo nos muestra el camino que conduce a las partes superiores de los centros.

Por el estudio de la atención y el intento de controlarla, nos obligamos a trabajar sobre las partes superiores de los centros, porque el mismo principio se refiere igualmente a todos los centros, aunque no sea tan fácil distinguir las diferentes partes en los otros centros.

"Ocupémonos del Centro Emocional.

No hablare al presente sobre las emociones negativas.

Solo nos ocuparemos de la división del centro en 3 partes: mecánica, emocional e intelectual. (parte sensual, parte intermedia y parte interior)

La parte mecánica -sensual- consta de la clase más barata de humorismo ordinario y un sentido tosco de la comicidad, del amor a las excitaciones, de las exhibiciones especuladas, de la pompa vana, del sentimentalismo, del amor a estar en una multitud, de todas las clases de emociones de masas, de todas las clases de emociones inferiores, semi-animales, de la crueldad inconsciente, del egoísmo, la cobardía, la envidia, los celos y todo el resto.

Esta parte emocional -parte intermedia- suele ser muy diferente en distintas personas.

A veces incluye la emoción religiosa, la emoción estética, la emoción moral, y puede llevar a la Conciencia, pero si el identificarse esta en el lado negativo puede ser algo muy diferente —suele ser cruel, obstinada, fría y celosa, pero de un modo menos primitivo que la parte mecánica.

La parte intelectual (con la ayuda de las partes intelectuales del Centro Motor y del Centro Instintivo -que son las partes interiores-) incluye en si el poder de la creación artística.

En los casos en que las partes intelectuales del Centro Motor y del Centro Instintivo,  (partes interiores) que son necesarias para la manifestación natural de las facultades creadoras, no fueron suficientemente educadas o no corresponden al centro de su desarrollo, se manifiestan en sueños.

Esto explica los hermosos y artísticos sueños de personas que de otro modo no son nada artísticas.

Asimismo la parte intelectual (parte interior) del Centro Emocional es la principal sede del Centro Magnético."

Maurice Nicoll


PARTE EXTERIOR E INTERIOR DE LOS CENTROS

PARTE EXTERIOR E INTERIOR DE LOS CENTROS

Mente Exterior o Mente Sensual es la parte externa de los Centros intelectual, emocional, motor-instintiva-sexual. Aquella parte vuelta hacia los cinco sentidos, hacia el mundo exterior.

Mente Interior es la parte interna de los Centros intelectual, emocional, motor-instintiva-sexual. Aquella parte vuelta hacia los Centros Superiores.

PARTE EXTERIOR E INTERIOR DE LOS CENTROS

En primer lugar, todas las cosas tienen UN SENTIDO EXTERIOR E INTERIOR, los cuales son por completo diferentes.  

La misma cosa contemplada exteriormente es muy diferente de lo que es contemplada interiormente.

Sin embargo es la misma cosa.

Por amor a la simplicidad dividamos la mente en MENTE EXTERIOR Y EN MENTE INTERIOR.

La misma cosa contemplada por la mente exterior se vuelve muy diferente que cuando la contempla la mente interior.

Si hay dos hombres, uno de los cuales contempla una cosa con su mente exterior, y el otro la contempla con su mente interior, tendrán impresiones totalmente DIFERENTES de dicha cosa.

Al parecer están contemplando dos cosas por completo diferentes y sin relación alguna.

Empero están contemplando la misma cosa, pero con dos mentes diferentes.

Uno contempla la cosa con su mente exterior, y el otro la contempla con su mente interior.

Todas las parábolas tienen un significado exterior y uno interior.

Ahora bien, es evidente que ya que las dos mentes, la exterior y la interior, contemplan la misma cosa de una manera tan completamente diferente, no pueden ser continuas, sino discontinuas.

Con esto se quiere decir que una no puede mezclarse gradualmente con la otra.

Deben ser distintas y separadas una de la otra como dos cuartos en una casa, uno de los cuales está en la planta baja y el otro en el primer piso.

Esta discontinuidad de las dos mentes muestra que SUS FUNCIONES SON DIFERENTES.

Esto es, sus usos son diferentes.

La mente exterior es usada para el mundo de fuera.

Está vuelta hacia la vida y sus asuntos por medio de LOS SENTIDOS.

Puede ser inteligente o estúpida, o bien o pobremente desarrollada.

Debería desarrollarse tan ampliamente como le sea posible.

Su conocimiento es de la clase que se puede comprar en cualquier lugar y en cualquier momento.

EL USO DE LA MENTE INTERIOR ES MÁS DIFÍCIL DE DEFINIR.

En la mayoría de la gente no es usada en absoluto.

NO ESTÁ ABIERTA, como un cuarto desocupado, cuya puerta nunca fue abierta.

No se puede pasar libremente desde la mente exterior a la mente interior, porque NO ESTÁN EN EL MISMO PISO.

Algunas personas suponen que se puede hacerlo.

Cuando se ponen en contacto con El Trabajo y se les dice que es necesario un cambio de mente (metanoia), usan la misma mente que antes, año tras año, y así se quedan empantanadas o atascadas.

Como lo señalé, se puede comparar la mente interior a un cuarto en el primer piso, mientras que la mente exterior está en el piso bajo.

AL NO POSEER SENTIDO ALGUNO DE ESCALA, dichas personas no comprenden LO "SUPERIOR" Y LO "INFERIOR" ERA ELLAS.

Les recordaré que escala significa escalera (scala) y una escalera se utiliza para SUBIR Y BAJAR y sus peldaños son discontinuos.

Si no lo fueran, no sería una escalera sino una tabla.

Para subir un peldaño, hay que abandonar el piso bajo.

Es preciso dejar la mente exterior y sensual, con sus maneras de pensar, y contemplar las cosas.

Algunos lo encuentran imposible.

Sin embargo es posible, si uno se deja ir.

¿SOLTAR QUÉ? No tengo idea alguna de lo que usted debe soltar.

Es preciso que lo descubra por sí mismo.

Ha de mirar hacia una dirección que a usted le parece increíble —quiero decir HACIA SÍ MISMO.

Ahora bien, la mente interior cuando se la abre y se la limpia y se deja penetrar el aire, está pronta para recibir y agasajar a sus invitados —o dejar entrar, digamos, pensamientos y percepciones— que afectan a la mente exterior y eventualmente la controlan.

Es así como debieran ser las cosas.

Este es el orden correcto.

Cuando la mente exterior nos gobierna, el orden es incorrecto.

Un orden equivocado nos hace desdichados.

Lo interior, por ser mucho más elevado en dignidad y excelencia —esto es, en la escala de ser— debería controlar lo inferior.

Cuando, sin embargo, exaltamos lo inferior y lo dotamos de falsa dignidad y excelencia, es por cierto algo ridículo y doloroso.

Empero las gentes lo hacen; y NO PUEDEN SUBIR LA ESCALERA.

Por lo tanto algo debe suceder primero —antes de subir la escalera—.

Ahora bien, la mente más baja o exterior no puede abrir la mente más alta o interior.

Les ruego comprender y grabar que exterior es inferior, e interior es superior.

LAS DIVISIONES EXTERIORES DE LOS CENTROS SON INFERIORES Y LAS DIVISIONES INTERIORES SON SUPERIORES EN ESCALA.

Asimismo lo que es superior es "MÁS INTELIGENTE" que lo que es inferior; lo superior puede ver y comprender lo inferior, pero lo inferior no puede comprender lo superior.

Es lo mismo que decir que “lo interior puede observar y comprender lo que es exterior: pero lo exterior no puede observarse o comprender lo que es interior”.

DE AHÍ SIGUE QUE LA MENTE EXTERIOR O INFERIOR NO PUEDE ABRIR LA MENTE INTERIOR O SUPERIOR.

Esto es, el pensar sensual no puede abrir la mente interior.

Mientras siga usted pensando sensualmente, está en la planta baja de su ser.

TIENE QUE EMPEZAR A PENSAR DE UNA NUEVA MANERA PARA SUBIR AL PISO ALTO.

EL PRIMER OBJETO DEL TRABAJO ES HACERLE PENSAR DE UNA NUEVA MANERA —CAMBIAR SU MENTE—.

Como dije recientemente, usted no lo puede hacer si persiste en pensar acerca del Trabajo desde la vida —esto es, con su mente exterior.

TIENE QUE EMPEZAR A PENSAR ACERCA DE LA VIDA DESDE EL TRABAJO.

CUANDO RECIBE EL TRABAJO INTERIORMENTE, COMIENZA A ABRIR LA MENTE INTERIOR, PORQUE ESTÁ DESIGNADA PARA HACERLO ASÍ.

ENTONCES EMPIEZA A VER LA VIDA DESDE LO QUE EL TRABAJO DICE ACERCA DE ELLA.

La ve muy diferentemente de lo que la veía cuando la contemplaba desde su mente exterior.

Esto se debe a que la está contemplando desde SU MENTE INTERIOR, que EL TRABAJO ABRE.

Nos enseña cómo la misma cosa, contemplada desde la mente exterior, se vuelve muy diferente cuando se la contempla desde la mente interior.

Es la misma cosa pero contemplada por dos mentes muy diferentes y discontinuas, situadas en NIVELES DIFERENTES —era uno mismo—.

No piense que puede captar casualmente este Trabajo añadiéndole algún conocimiento de su mente exterior.

Nunca podrá arraigarse allí.

No se puede sembrar trigo en la calle de una ciudad.

Sólo una calidad correcta de VALORACIÓN del Trabajo la hará caer en un suelo apropiado en usted donde podrá crecer —y éste es la mente interior—.

Y por valoración no quiero decir valorarlo en función de los valores de vida, tal como ser eminente o gozar de poder o de distinción o de fama o de posición o de opulencia o de lujo y de posesión.

Estas son las fuerzas rectoras de la vida. Pertenecen a la mente exterior.

Maurice Nicoll


                                                                        

LOS CENTROS INFERIORES Y SUPERIORES - SOBRE EQUILIBRAR UN CENTRO

LOS CENTROS INFERIORES Y SUPERIORES —SOBRE EQUILIBRAR  UN CENTRO

El Trabajo enseña que en nosotros hay dos Centros Superiores, denominados Centro Emocional Superior y Centro Intelectual Superior.

Son distintos del Centro Emocional inferior y del Centro Intelectual inferior.

Los dos Centros Superiores están plenamente DESARROLLADOS y su obrar es constante, pero no los oímos.

SUS VIBRACIONES SON DEMASIADO FINAS.

Los centros inferiores, a menos de estar desarrollados, no están SINTONIZADOS con ellos.

ES DECIR, NO PODEMOS OÍR LOS MENSAJES QUE NOS LLEGAN DESDE LOS NIVELES SUPERIORES DE CONCIENCIA.

Ahora bien, sabemos que en la Enseñanza del Trabajo es un principio que lo que está en un nivel superior PERCIBE Y APREHENDE lo que está en un nivel inferior, pero lo que está en un nivel inferior no puede percibir ni aprehender lo que está en un nivel superior.

Vemos que ocurre lo mismo en la vida visible, que refleja las cosas invisibles de los significados superiores.

Una persona de un nivel inferior no puede comprender a una de un nivel superior.

Lo inferior no comprende lo superior.

De la misma manera, no podemos comprender a un Hombre Consciente, despierto.

Sería totalmente diferente de nosotros.

Los discípulos no podían comprender a Cristo.

SUPONEMOS que un Hombre Consciente es una especie de hombre más grande e impresionante que un hombre ordinario.

A primera vista no podemos entender fácilmente que es OTRA CLASE de hombre —un hombre por completo NUEVO—.

Más tarde, a medida que despertemos, empezamos a captar vislumbres de lo que esto significa y TAL VEZ VEAMOS alguna CONEXIÓN con las palabras: "El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más no sabes de donde viene, ni a donde va; así es de todo aquel que es nacido del Espíritu" (Juan, III, 8).

Cabe comprender que ser "nacido del Espíritu" tiene que ver con haber nacido bajo otra Fuerza Neutralizante que la Vida.

Ahora bien, un Hombre Consciente puede "OÍR" LOS CENTROS SUPERIORES, y así seguir sus insólitas amonestaciones e instrucciones.

No es predecible como la vida de un hombre mecánico.

Como dijo Gurdjeff: "Ya no será mas una maquina, así la mecanicidad no lo explicara.

En lugar de ello es una psicología.

Sus centros inferiores están al mismo tiempo "purificados" y "equilibrados" de modo que ahora están SINTONIZADOS con las sutiles vibraciones que provienen del Centro Emocional Superior (que trabaja con EL HIDRÓGENO 12, una materia-energía muy fina), y las vibraciones del Centro Intelectual Superior (que trabaja con EL HIDRÓGENO 6, una materia-energía aun más fina).

Esto significa, entre muchas otras cosas, que LAS DIVISIONES INTERIORES DE LOS CENTROS INTELECTUAL Y EMOCIONAL están plenamente abiertas en tal hombre.

Pero mientras un hombre siga usando solo las divisiones exteriores de sus centros ordinarios (en las cuales solo residen el pensar sensual y las auto-emociones), esta sintonizado con el Mundo.

Entonces no puede "oír" sus Centros Superiores, aunque estén trabajando constantemente.

Aunque pudiera oírlos, estaría "sordo" y "ciego" a su significado.

Si hablamos otra vez del Hombre Equilibrado —esto es, el Hombre No 4— debemos extender nuestra concepción de lo que para El Trabajo significa el término EQUILIBRIO más allá de lo que fue explicado previamente.

Consideremos un solo centro.

Si un hombre solo usa la división externa de un centro, aquella que esta vuelta hacia la Vida por intermedio de los sentidos, ese centro NO ESTÁ EQUILIBRADO.

Evidentemente no está equilibrado.

La única parte de ese centro, que es usada, hará juicios y tomara decisiones sobre asuntos importantes, tal como si se tratase del centro entero.

Por ejemplo, la división externa del Centro Emocional, donde la poderosa emoción del amor de si gobierna por sí mismo, EMITIRÁ DECISIONES emocionales acerca de la gente y de las situaciones que serian totalmente diferentes si el Centro entero estuviera obrando.

Esto es absurdo, y da cuenta de la gran cantidad de sorprendentes absurdos y violencias de nuestra acostumbrada vida emocional.

De la misma manera, la división externa o formatoria del Centro Intelectual llega a conclusiones acerca de cuestiones importantes, como, digamos, la naturaleza del Universo, que están basadas por entero en la limitada lógica del Sí o No y en el pensar sensual —esto es, en el pensar que solo se basa en la evidencia de los sentidos externos—.

Esto es nuevamente absurdo.

Pero da cuenta de los insensatos absurdos de las interpretaciones modernas.

Lo importante es que EL CENTRO ENTERO DEBIERA TRABAJAR y no una pequeña parte por sí misma.

Si solo se usa una pequeña parte de un centro, los juicios y conclusiones están sujetos a ser invariablemente equivocados salvo para los asuntos triviales.

ENTONCES ESTAMOS USANDO CENTROS DESEQUILIBRADOS.

Han de ver que estoy hablando de una manera especial.

PERO SI EL TRABAJO COMIENZA A ABRIR las divisiones interiores de los centros (como lo puede hacer si se trabaja) QUE COMUNICAN, no con el mundo visible y sus significados, sino con LOS SIGNIFICADOS TRANSMITIDOS por los niveles superiores que pertenecen a los Centros Superiores, EL CENTRO MISMO LLEGA A SER CADA VEZ MÁS EQUILIBRADO.

De otro modo un hombre está abierto de un lado y cerrado del otro.

Entonces es un hombre desequilibrado, hablando psicológicamente.

Ahora bien, ¿cómo puede abrir el otro lado, el vuelto hacia los significados que fluyen continuamente desde los Centros Superiores, para los cuales estamos sordos?

SOLO POR EL TRABAJO SOBRE SÍ. (De paso, ¿han hecho ustedes hoy un poco de trabajo sobre si —o esta semana— tanto en LA LÍNEA DEL CONOCIMIENTO COMO EN LA DEL SER?)

Cuando los hombres o las mujeres trabajan sobre si —interiormente (para no ser vistos por los otros) e inteligentemente, lo cual es ver lo que antes eran o lo que son ahora en relación con lo que El Trabajo enseña— entonces queda grabado.

ESTÁN HACIENDO ALGO ESPECIAL.

No están trabajando por una RAZÓN-VIDA sino por una RAZÓN-TRABAJO.

Están usando momentáneamente la Fuerza Neutralizante del Trabajo y no la de Vida.

Están disminuyendo la Personalidad hasta hacer de ella una sombra.

Es por eso por lo cual es especial y por lo cual queda grabado.

QUEDA GRABADO EN LAS DIVISIONES INTERIORES DE LOS CENTROS Y ASÍ EMPIEZA A ABRIRLOS.

Los Centros Superiores —que están en nosotros— nos conocen y comprenden, porque el nivel superior percibe y comprende al inferior.

Es por eso que todo ESFUERZO DE TRABAJO genuino queda grabado en un lugar especial —esto es, en las divisiones interiores de los centros—.

NO DEBEMOS PREOCUPARNOS PORQUE NADIE REPARO EN ELLO.

Somos plenamente conocidos y transparentes para aquellos que están en un nivel superior que se intercomunica con los Centros Superiores.

No nos conocemos a nosotros mismos pero imaginamos conocernos.

Estamos sordos y ciegos, y por eso necesitamos que nos curen.

Pablo dijo, al hablar de su fin: "Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido" (I Corintios, XIII, 12).

¿Por qué algunos de ustedes tantean en la oscuridad, después de tantos años, aun sin comprender lo que significa el trabajo sobre si? ¿Qué les pasa? ¿No son capaces de observar lo que en ustedes contradice francamente la enseñanza del Trabajo?

Maurice Nicoll


LA VELOCIDAD DE LOS CENTROS Y EL TIEMPO

LA VELOCIDAD DE LOS CENTROS Y EL TIEMPO

Los Centros trabajan a diferentes velocidades.

Este Comentario se refiere a algunas de las ideas imperantes sobre el Tiempo en el Trabajo.

Empezaremos con la cuestión de la velocidad en los diferentes centros.

En el Hombre los centros no trabajan con la misma velocidad.

¿Qué es lo que debe entenderse por el término "velocidad de los centros"?

Tomemos este ejemplo:

Si fuera a pensar cómo va a moverse mientras baja corriendo la escalera, es probable que se caiga.

¿Por qué?

Porque su pensar sería más lento que su movimiento.

Nuevamente, si tuviera que pensar cómo manejar un coche, le sucederá probablemente un accidente.

¿Por qué?

Porque cuando sabe manejar un coche apenas piensa en la manera de manejarlo.

¿Qué es lo que se hace cargo de usted cuando baja corriendo las escaleras o conduce un coche?

El Centro Motor.

Su mente está trabajando. La velocidad de ese centro supera la velocidad de nuestro pensar ordinario y con ello quiero decir nuestro Centro Formatorio que es una parte del Centro Intelectual —la parte más lenta—.

No estoy hablando del Pensar Emocional, por ejemplo, que es mucho más rápido, y es comparable a lo que la gente llama intuición.

Ahora bien, comprendemos que una persona lenta capta las cosas lentamente y rápidamente una persona rápida.

La persona lenta capta las cosas una por vez: la persona rápida capta dos cosas simultáneamente.

Esta última puede ver conexiones en las cosas que una persona más lenta no ve.

Algunas personas gustan decir:

"Una cosa a la vez", y creen que esta es una máxima buena y sensata.

Gusta terminar una cosa antes de empezar otra.

Luego de haber desplegado, digamos, las tropas en el flanco derecho, se asombran al ver que el enemigo ha dispuesto mientras tanto su artillería frontalmente.

No pueden pensar en función de la segunda fuerza o fuerza opuesta, sino sólo en función de lo que desean hacer.

Ahora bien, lo que es más rápido significa lo que se comprende mejor.

Todos hemos tenido tal vez destellos de otra conciencia en la cual vimos muchas cosas simultáneamente.

Cabe tener la seguridad que esto se debe al trabajo de alguna parte de un centro dotado de mayor velocidad y QUE VE "TODO SIMULTÁNEAMENTE".

Ahora bien, cuando un centro cuya velocidad es grande está trabajando, experimentamos la situación paradójica que todo va muy lentamente y también que todo tiene la velocidad de un destello.

A veces nuestra vida se presenta de esta doble manera, y diría que siempre lo hace así.

Cuando, por ejemplo, estamos en un accidente de coche, solemos ser conscientes en el Centro Motor.

Este centro trabaja 30.000 veces más rápidamente que la parte ordinaria del Centro Intelectual que empleamos comúnmente.

Entonces vemos todo a velocidad reducida.

¿Por qué?

Porque recibimos muchas más impresiones.

La velocidad de percepción, cuando estamos momentáneamente conscientes en el Centro Motor, se acrecienta enormemente a la razón de 1 a 30.000, hablando idealmente, o al menos en una forma similar.

Es sabido que si se realiza un film cinematográfico de una carrera de obstáculos corrida por caballos y la pasamos, digamos, a sólo seis tomas por segundo en la pantalla, los caballos correrán como el rayo y con toda violencia.

La velocidad normal es de, digamos, 24 tomas por segundo.

Ahora bien, si se la pasa con una velocidad de 40 tomas por segundo, los caballos parecen navegar lentamente sobre los obstáculos y saltar sobre las vallas sin esfuerzo alguno, sin violencia alguna —de hecho, se tiene la impresión que no hacen nada, sino que el medio en que están es lo que los impulsa, como si se hubieran formado vacíos y presiones que los impulsara hacia arriba o hacia abajo—.

Ahora bien, cuando llegamos a ser momentáneamente conscientes en un centro, o en una parte de un centro, que trabaja con mayor velocidad, vemos las cosas a velocidad reducida.

Tomamos más fotografías por segundo.

Parece transcurrir un tiempo infinito antes que el coche choque con el otro.

Y empero todo parece terminar en un destello.

Si —para nuestros centros ordinarios todo ocurrió en sólo medio segundo— más, para un centro trabajando a mayor, velocidad, este medio segundo se expandió enormemente y así transcurrió al parecer mucho tiempo antes que se produjera el choque.

Esta doble experiencia del "tiempo" siempre me interesó.

Ocupémonos ahora del Centro Emocional.

Este centro puede ver muchas cosas simultáneamente si está trabajando realmente y es tanto lo que puede reunir y conectar en un todo que parece cosa de clarividencia.

Pero puesto que el Centro Emocional está ahogado con emociones negativas y auto-emociones personales, rara vez puede ejecutar correctamente su tarea y por lo general sólo nos enferma.

Si se entiende que una mayor velocidad de trabajo de un centro significa una expansión del tiempo y una menor velocidad de trabajo de un centro una contracción del tiempo, nos ayuda a comprender que nuestro estado de experiencia del "tiempo" es relativo.

Se puede, por ejemplo, imaginar una vasta composición musical contraída para una orquesta pequeña, pobre —y luego expandida hasta su plenitud, cuando todas las octavas interiores y variaciones y sutilezas son oídas—

Así es nuestra vida en las pequeñas partes de los centros.

Son muchas las experiencias anotadas, en la literatura que se remonta a tiempos muy antiguos, de personas que experimentaron un cambio de tiempo, en el sentido de una expansión del tiempo.

Por ejemplo, han creído que estaban en algún lugar, en algún otro nivel de vida por días, o años, y empero, al recaer en la ordinaria velocidad de tiempo, encontraron que sólo habían pasado unos pocos segundos.

Cada segundo de nuestro tiempo contiene muchas escalas de tiempo.

Los Centros Superiores del Hombre trabajan a enormes velocidades si se los compara con el Centro Formatorio (parte externa del centro intelectual), que de todos los centros y partes de los centros en el Hombre es el que trabaja más lentamente.

Vista desde los Centros Superiores toda nuestra vida transcurre en un momento.

Sí —pero también, paradójicamente, cada momento de la vida puede tener la extensión de una vida.

En el sueño es obvio que el tiempo varía.

Los sueños son de distintas clases y provienen de diferentes centros.

Algunos sueños muy largos transcurren sólo en unos pocos segundos.

Así se ve que el tiempo psíquico o interior es diferente del tiempo solar o medido por el reloj —o, para decirlo sencillamente, tiempo físico o exterior—.

La superficie visible o exterior de nuestro cuerpo está en el tiempo físico que no varía y transcurre a la misma velocidad para todos, aunque muchas veces me pregunté si ocurre así, porque en ciertos días parece haber demasiado "tiempo" y muy poco en otros—.

Empero, si alguna clase de tiempo no transcurriese de la misma manera para todos, sería molesto, porque de pronto podríamos aparecer o desaparecer.

Así nuestros cuerpos permanecen en el tiempo.

Nuestra vida mental, los pensamientos, los sentimientos, en suma, nuestra vida psíquica interior, puede experimentar muchas velocidades de tiempo.

Ahora bien, cada centro es una mente de una clase especial, que se relaciona con un aspecto de la vida, y cada centro tiene su velocidad —y nuevamente, cada parte de un centro es una sub-mente y tiene su velocidad—.

Ya habrán oído decir que cada centro trabaja con su propia energía o "gasolina"—.

Esas diferentes materias-energía son llamadas en el Trabajo HIDRÓGENOS.

La Parte Formatoria del Centro Intelectual, en la cual mora por lo común nuestra Conciencia, trabaja con el Hidrógeno 48, y este es un centro muy lento y una gasolina muy pesada.

El Centro Emocional debiera trabajar con "gasolina" o energía cuya densidad fuera la mitad —a saber, Hidrógeno 24—.

Si lo hace, puede teóricamente trabajar 30.000 veces más rápidamente que el Centro Formatorio en su punto más alto.

Más, por lo general, trabaja con una gasolina más densa.

Aún así, cabe observar la velocidad del Centro Emocional en los estados negativos, en los celos, las sospechas, etc.

El Centro Sexual debería trabajar con el Hidrógeno 12, pero lo hace raras veces, empleando por lo general el 48.

El Centro Motor debería trabajar con el 24 y suele hacerlo en los momentos de peligro —o, inversamente, deja de trabajar, por así decir, en la parálisis producida por el miedo—.

Con la práctica se lo puede obligar a emplear el Hidrógeno apropiado —como en el largo adiestramiento de los prestidigitadores, cuyos movimientos son tan rápidos que la mente tras el ojo no puede seguirlos—.

Los dos Centros Superiores trabajan con el Hidrógeno 12 y con el 6.

Si fuéramos conscientes en cualquiera de ellos —si uno o el otro estuviese tras el ojo— los movimientos de un prestidigitador parecerían extremadamente lentos, hablando desde ese ángulo.
        
Cuanto más denso es el material-energía, más lento es el trabajo.

En el Absoluto —en la cima del Rayo de Creación— la energía más sutil, a la que podría denominarse Hidrógeno 1, penetra y abarca todo simultáneamente.

Su velocidad de trabajo está más allá de la comprensión humana.

La velocidad de la luz, unos 300.000 kilómetros por segundo, es un movimiento muy, muy lento en comparación.

Maurice Nicoll